José Saramago, escritor portugués galardonado con el Premio Nobel de Literatura, resaltó la importancia de la educación cultural en la sociedad contemporánea. En una frase irónica, criticó que se promueva constantemente el ejercicio físico para la salud, mientras que la lectura y la cultura no ocupan un lugar destacado en la conversación pública. Saramago comparó esta disparidad al afirmar que nunca se recomienda a un deportista leer, a pesar de los beneficios que aporta a la mente.
El legado de José Saramago sigue vivo en un mundo marcado por la prisa y la obsesión por la productividad. Su reflexión sobre la importancia de la lectura como una forma de resistencia ante el ritmo acelerado de la sociedad resuena profundamente. Leer, en palabras del Nobel de Literatura, requiere paciencia, continuación y una presencia distinta, siendo una herramienta fundamental para comprender el mundo y enriquecer nuestra existencia.





