El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se encuentra envuelto en un nuevo escándalo mundial, luego de que se revelara que habría sobornado a Marruecos ofreciéndole la final del Mundial del año 2030 a cambio de su apoyo. Ante la presión y las críticas, Infantino estaría intentando persuadir a los países para que emitan declaraciones de respaldo, en un intento por mantenerse en su cargo al frente del organismo del fútbol internacional.
La estrategia de Infantino para conservar su puesto como presidente de la FIFA pasa por ganarse el apoyo de las 54 federaciones que componen la Confederación Africana de Fútbol, ofreciéndole a Marruecos la posibilidad de albergar la final del Mundial en 2030 en Casablanca en lugar del Santiago Bernabéu. Esta maniobra, que ha despertado críticas y ha afectado a España, ha sido interpretada como un soborno por parte del dirigente máximo del fútbol mundial, generando un nuevo escándalo en su gestión.





