Infraestruturas de Portugal (IP) y el consorcio AVAN han dado inicio a la construcción del primer tramo de la línea de alta velocidad en Portugal entre Oporto y Lisboa. El costo estimado de esta obra es de unos 2.000 millones de euros y se espera que reduzca significativamente el tiempo de viaje entre las dos ciudades, pasando de 2 horas y 50 minutos a 1 hora y 15 minutos. El tramo en construcción une la estación de Porto-Campanhã con Oiã, en el distrito de Aveiro, y contará con una vía doble electrificada preparada para velocidades de hasta 300 km/h, incluyendo túneles, puentes y viaductos.
El proyecto incluye la adaptación de estaciones existentes y la construcción de una nueva estación subterránea en Vila Nova de Gaia, junto a un puente rodoferroviario sobre el río Duero. La asociación público-privada responsable de la construcción está integrada por siete constructoras portuguesas y cuenta con financiamiento del Banco Europeo de Inversiones y del Mecanismo Conectar Europa. La finalización de la totalidad de la línea de alta velocidad está prevista para el año 2030, con el objetivo de mejorar la conectividad y reducir los tiempos de viaje en toda la región.





