Durante los siglos XVI y XVII, en plena expansión de la Monarquía Hispánica, el español dominó gran parte de Europa y del mundo. El idioma de los Austrias se escuchó en diversas cortes, ejércitos y enclaves europeos, siendo utilizado en ámbitos oficiales, administrativos y diplomáticos en los territorios del norte de Europa que fueron dominados por la Corona española, como los Países Bajos y en Italia. Además, el castellano tuvo presencia en la corte de Portugal durante la Unión Ibérica.
En otros territorios europeos como Francia e Inglaterra, el español también tuvo cierta presencia. En el Franco Condado, bajo dominio de los Habsburgo, el castellano fue utilizado en círculos administrativos y diplomáticos. En Inglaterra, el matrimonio entre Felipe II y María I en el siglo XVI impulsó el aprendizaje del español entre mercaderes y marineros, y la lengua tuvo cierta presencia en la corte durante esos años.




